Trump recibe a Lula da Silva en la Casa Blanca para discutir temas de seguridad, entre tensiones por aranceles
- hace 1 hora
- 3 Min. de lectura
Los presidentes estadounidense, Donald Trump, y brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se reúnen este jueves en la Casa Blanca para una "visita de trabajo" en la que se prevé que se discutan temas como los aranceles de la Casa Blanca a productos del país suramericano y la posibilidad de que Estados Unidos intente declarar como presuntos grupos terroristas a pandillas que operan en favelas de ciudades como Río de Janeiro.

Ambos temas han causado tensión entre los dos mandatarios, como lo han hecho la condena en septiembre contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, aliado de Trump, quien intentó pedir a Brasil que desistiera del caso penal contra el exmandatario, acusado de incentivar un intento de golpe de Estado.
También ha habido críticas fuertes de Lula da Silva hacia acciones recientes de Trump. En abril, por ejemplo, el brasileño acusó al estadounidense de querer "amenazar a otros países con hacer guerra todo el tiempo" y denunció que Trump "nunca fue electo el emperador del mundo".
"No puede ser que Trump desate una guerra contra Irán y que quien acabe pagando la cuenta sean las personas pobres de África o de Latinoamérica porque terminan teniendo que gastar más cuando compran frijol, carne o verduras", dijo Lula en una entrevista con el medio alemán Der Spiegel.
Desacuerdos por designación de grupos criminales
Un tema que ha causado algo de polémica entre Brasil y Estados Unidos es el que la Casa Blanca está sopesando si declarar como supuestas organizaciones terroristas internacionales a grupos criminales que operan en territorio brasileño, particularmente a las pandillas Comando Vermelho o el así llamado Primer Comando Capital.
La Administración Trump ya ha declarado de esta manera a algunos cárteles de narcotráfico trasnacionales que operan en México o a la organización delictiva Tren de Aragua, que se originó en un estado de Venezuela aunque tiene operaciones en varios países.
Con la designación el Gobierno de Trump ha amenazado con intervenir directamente en territorio mexicano para combatir a los grupos que considera terroristas, y es una de las maneras en que la Casa Blanca ha buscado defender sus ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico en las que ha matado a unas 190 personas sin ofrecer evidencia de que eran presuntos narcotraficantes.
Marco Rubio, el secretario de Estado de Estados Unidos, ha dicho que las pandillas en Brasil también debieran tener la designación de grupos terroristas.
Pero el Gobierno de Lula ha indicado que eso es innecesario, porque las autoridades brasileñas ya realizan acciones constantes de combate a estos grupos y porque en Brasil los grupos pandilleros no encajan con la definición nacional de terrorismo al no tener motivación ideológica, religiosa o política como para que se pueda ejercer sobre Comando Vermelho o PCC las leyes penales respectivas.
De ser designadas como organizaciones presuntamente terroristas, hay además preocupaciones de que Estados Unidos "busque involucrarse mucho más como actor político o económico en Brasil", dijo Leonardo Paz Neves, profesor internacionalista de la Fundación Getúlio Vargas, a la agencia de noticias The
Evitar eso "es un tema clave de Brasil porque no le serviría en nada a sus intereses nacionales" que haya una posible mayor intervención en sus asuntos desde Washington, agregó.
Discusiones económicas
Se prevé que estén al centro del encuentro de este jueves conversaciones sobre cooperación en materia económica, sobre todo de cara a las tarifas a las importaciones desde Brasil que ha impuesto el presidente Trump desde abril del año pasado, así como en el acceso a ciertos minerales raros.
Los aranceles de Trump hacia productos de algunos países latinoamericanos, incluido Brasil, habían sido reducidos ligeramente a finales del año pasado debido a su impacto en el precio del café y otros alimentos que Estados Unidos importa.
La continuidad de esas tarifas arancelarias también está un poco en el aire después de que la Corte Suprema de Estados Unidos declaró inconstitucional la manera en que Trump las había impuesto. Aunque Trump ha querido seguir estableciendo aranceles a las importaciones de varios países.
"La Administración Trump me parece que ve a Brasil como un socio al que debe tomar en serio, pero al que sigue queriendo presionar para obtener posibles concesiones", dijo Ana Garcia, profesora de la Universidad Federal Rural de Río de Janeiro, al medio Associated Press antes del encuentro entr elos mandatarios.




Comentarios